DREPANOCITOSIS:  
PROBLEMA SOCIAL, SANITARIO Y DE CONSEJO GENÉTICO.  
ENFOQUE MULTIDISCIPLINARIO

 

 

Dr. Jorge Elizondo Cerdas
Catedrático de la UCR

Costa Rica

 

Concepto actual de salud 
 
 
A nivel individual, familiar y comunitario, la salud es una situación que resulta de las diversas actividades que realizan las personas en forma aislada o colectiva, dentro del contexto social, ecológico, económico y político en el cual nacen, crecen, se desarrollan, envejecen y mueren.  
 

La salud es un producto y un bien social. El plan estratégico de la CCSS, reafirma el concepto de que la salud es una construcción colectiva y un producto social [1]
 
 
  

Hemoglobina S 

 

El defecto, genético que condiciona  la hemoglobinopatía s, da como consecuencia la anemia falciforme o sickle cell  anemia. Es una mutación en la cadena beta de la hemoglobina,  en la que  el 6° aminoácido, normalmente el ácido glutámico, es reemplazado por la valina. (b6 glu-val). 

 

Esta anomalía, puntual de una  simple  sustitución de un aminoácido por otro, la portan millones de seres humanos. Se encuentra muy difundida en  África y en las demás zonas del mundo donde hay población de origen africano[2]
 
 

 

Frecuencia de la hemoglobinopatia s 

 

En 1978, en carta dirigida al Ministro de Salud de Costa Rica de entonces, el dr. Jorge Elizondo Cerdas, como jefe del Servicio de Hematología del Hospital San Juan de Dios y el Dr. German Sáenz Renauld como director de la Cátedra de Hematología de la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica señalamos:  

 

      “que la frecuencia más probable de la hemoglobinopatía ss, al nacer,  en la población negra de los Estados Unidos según Motulsky, era de 1:625, con frecuencias máximas de 1:204 y mínimas de 1:1111, y del heterocigoto (as) con iguales parámetros, fue de 8.0 % (14 % máxima y 6 % mínima)”[3] 

 

Motulski mencionó la existencia de 1.75 millones de negros en USA con el rasgo drepanocítico AS y alrededor de 100,000 personas homocigotas SS, en una población de cerca de 22,000.000 de individuos de raza negra.  Con esta información y con la certeza de datos estadísticos de esta hemoglobinopatía en el área de Limón y Guanacaste, hicimos el planteamiento de que constituía, en nuestro país, un problema de salud pública.  

 
 Un problema de salud pública

 

En África, en una población de mas de  300 millones de seres humanos, entre el 5 y el 25 % tienen la hemoglobina s. La frecuencia de la drepanocitosis en  Iberoamérica es muy alta, como lo señalan las tablas correspondientes del trabajo publicado por Eva Guerchicoff y José M. Ballester en  la Enciclopedia Iberoamericana de Hematología.

 

Hemoglobinopatía S como problema de salud pública  

 

A pesar de la evidencia, de ser esta hemoglobinopatía un gran problema de salud pública, no hay a nivel gubernamental en nuestros países una acción definida y concreta para el control y  la educación de esta condición, y no existe una política clara  diseñada para su atención.

 

Hemos hecho ver que la ausencia de acciones ministeriales concretas  en este asunto, para algunos críticos no es más  que un acto  discriminatorio.  
 
 Witten señala que en algunas poblaciones negras, conocer su patrón genético puede crear problemas en la comunidad y la medida de protección, entenderse como genocídicas, para limitar el número de sus miembros.[4]  No hay una legislación precisa  en este campo.

 

Programas 

 

En los Estados Unidos de Norteamérica, la organización principal del NIH para la investigación sobre sickle cell anemia, es The National  Heart, Lung and Blood Institute, que ha establecido varios programas federales de escrutinio, con propósitos de detección para que puedan ser adecuadamente educados los que tienen el defecto y recibir el correspondiente consejo genético. Hay varios programas que se desarrollan en otras partes de la unión americana, como el Adhs Newborn Screning Program, de Arizona.                

  

La anemia de células falciformes es una de la lista de condiciones mandatorias de escrutar en el recién nacido en Pittsburg, Pensylvania.  Hay programas diversos en California, Illinois y New york, con similares propósitos de acciones de salud pública.

 

Centros de atención  

 

En el Caribe existen  excelentes centros de estudio de las hemoglobinopatías. El centro que ha dirigido el Dr. Sargent en Jamaica; el Instituto de Investigación en Cuba; el CIHATA en Costa Rica. Investigaciones llevadas a cabo por estos centros y  por hematólogos del área, han contribuido al descubrimiento de las diferentes variedades de hemoglobinopatías y su frecuencia. 

 

Pero no se le ha puesto la debida atención a la educación de las grandes poblaciones, al consejo genético de las mismas,  a programas de prevención de las principales manifestaciones clínicas  o de  infección o al control de las crisis dolorosas. No hay parangón con otras entidades de la salud pública a la que se les pone mucha mayor atención a pesar de ser condiciones menos frecuentes.

 

Acciones a lograr 

Pienso que es preciso crear una acción multidisciplinaria con:

 

·         Apoyo y aceptación del Ministerio de salud, dirigida en nuestro medio por el CIHATA como centro universitario responsable de la  investigación de hemoglobinas anormales y trastornos afines; apoyado y respaldado por el Centro de Docencia e Investigación del Sistema de Seguridad Social Nacional (CENDEISSS), orientada a un propósito social, fundamentado en educación científica del problema a las poblaciones en riesgo.

·         Con organización de programas permanentes  de educación médica a las comunidades, a través de los EBAIS y de la Universidad de Costa Rica. 

·         Con educación escolar establecida por el Ministerio de Educación Pública  mediante  programas diseñados para que los niños y sus familiares en riesgo conozcan el problema.  Con detección obligante de esos defectos de la hemoglobina, en  las mismas muestras utilizadas para escrutinio de otros trastornos genéticos.

·         Con la exigencia de pruebas prenupciales para consejo genético a las parejas, especialmente  a aquellas de las áreas de mayor incidencia del gen anormal. 

·         Con la organización de un centro de atención médica, dependiente de las secciones de medicina en los hospitales de las áreas en la que la  enfermedad prevalece, me refiero al Hospital Tony Facio de  Limón y al  Hospital Enrique Baltodano de  Nicoya. 

·         Con la mayor y mejor utilización de los recursos existentes en internet para beneficio comunitario.  

·         Además debe  exigirse un apoyo mantenido de información para la población en la que  pueden participar clubes de servicio como los rotarios  u otros que funcionan con este propósito y aportan fondos para los programas.   
  

En la misma forma que el movimiento Rotario Internacional ha contribuido, a través de la Fundación Rotaria, con millones de dólares para erradicar la poliomielitis del planeta, podría buscarse su contribución, para el mejor control  y adecuada educación de los individuos portadores de esta enfermedad molecular genética privativa de la raza negra. 

 

Experiencia a través de la ficción 

 

Bien señala el Dr. Rafael Jiménez al decir: “obtenemos experiencias a través de la ficción y nos integramos como seres humanos a los anhelos, acciones y temores propios uniéndonos a la vez al prójimo en la profundidad de nuestra conciencia” 

 

En el libro de Ana Cristina Rossi, Limón Blues,  se noveliza la acción de Marcus Garbey, líder de la UNIA - Universal Negro Improvement Association –organización que se fundó en el barrio “Jamaica Town” de Limón-; Marcus,  presidió como chairman una convención en New York en que se hizo la declaración de los derechos del negro en 1920.

 

Este individuo  fue elegido como el primer presidente de la República Negra del África, pretendiendo  contar con la “black star line”  de vapores, para el transporte de ciudadanos negros. Este carismático dirigente tuvo estrecha relación con comunidades de individuos de raza negra de Limón, y logró entrevistarse  con don Julio Acosta,  presidente de Costa Rica, en tiempos en que a las personas de raza negra se les impedía  llegar a San José. 

 

Las acciones de este líder fáctico conjugan los anhelos que existen en la conciencia del ser humano  en  contra de la discriminación del negro. El negro adquiere, en nuestro medio, la nacionalidad costarricense hasta1948, en época de don  José Figueres.   

 

A partir de entonces el limonense de raza negra deja de ser súbdito inglés y de religión anglicana  y se inicia la penetración de los programas educativos nacionales. Estos programas han sido eficaces, pero no suficientes, en lo que respecta a los problemas genéticos de salud pública, de las enfermedades moleculares que comentamos. 
 

Censos 

 

El último censo nacional que registra la proporción de  población de raza negra es el de 1927, en él  se anota que un 4.1% de la población costarricense era de raza negra, 14 % mestiza y 80% blanca.    

             

Desde 1948 en los censos nacionales no se establece por ley distingos de raza, por lo que no se dispone de datos estadísticos específicos en relación a cuántos costarricenses actualmente son de raza negra.  

 

En el trabajo publicado de Morera y Col., investigadores costarricenses, en Ann. Hum. Genet.[5], en el 2003, se señala, en relación a la mezcla genética de nuestra población, que la proporción de genes en la población estudiada fue:

 

·         De origen europeo el 61%

·         De amerindios el 30% 

·         Y de  negros el 9%. 
 

La responsabilidad como hematólogos 

 

Los problemas que conlleva la anemia drepanocítica en los costarricenses de raza negra o en aquellos en que se halla difundido el gen s, son de nuestra responsabilidad como hematólogos. Debemos de hacer todo esfuerzo posible para solventar los múltiples problemas que esta afección produce.  

 

Con este propósito se creó, en la universidad de costa rica el Centro de Hemoglobinas Anormales y Trastornos Afines (CIHATA), que tiene hacia adelante una gran labor a cumplir.



[1] Plan estratégico de Participación Social de la Caja Costarricense de Seguro Social 5, 1999.

[2] Bernard J, Rufie J. Les hemoglobin majeur, Hemoglobin S. Hematologic Geographic: Nassar Edit Cie Editors.: 72, 1996

[3] Motulski, a.g. frecuency of sickling disorders in us blacks: N eng j med 288, 31: 1973

 

[4] N engl j med 288:318, 1973

[5] Ann hum genet 67:71-80, 2003