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Glóbulos Rojos
Los glóbulos rojos normales son flexibles, con forma de disco, y más gruesos en el borde que en el centro. Cada glóbulo rojo vive aproximadamente cuatro meses, de manera que el organismo sistemáticamente produce nuevos glóbulos a fin de reponer a los que se destruyen.
En el caso de los trastornos hereditarios, los eritrocitos pierden su forma normal e incluso su ciclo de vida se puede acortar considerablemente. Así, los glóbulos rojos pueden tornarse esféricos (esferocitosis hereditaria), ovales (eliptocitosis hereditaria)
o en forma de hoz (drepanocitosis).
Tipos de Hb's anormales
Desde la descripción de la Hb anómala (drepanocitosis), descubierta por el estudiante jamaiquino Herric, en 1910,
el número de hemoglobinopatías no ha hecho más que aumentar.
Inicialmente se identificaron con una letra (Hb S, Hb C, Hb D, etc.) pero el alfabeto se agotó enseguida, por lo que cada
nueva hemoglobinopatía se identificó por el nombre de la ciudad en que fue descubierta. En la actualidad se conocen más
de 400
hemoglobinopatías, sin embargo, se pueden señalar dos categorías principales: drepanocitosis y talasemias.
Las hemoglobinopatías por afectación de la cadena beta son algo más frecuentes que las de la alfa. Dependiendo de la situación más o menos periférica del aminoácido sustituido en relación con la conformación de la molécula de Hb, ésta puede sufrir o no cambios que afecten su movilidad electroforética, su afinidad por el oxígeno, su estabilidad química o la capacidad para mantener el hierro en estado reducido.
Así, las hemoglobinopatías pueden clasificarse en:
- Hemoglobinas con alteración de su movilidad electroforética (Hb S, Hb C, Hb J, Hb D, Hb E)
- Hemoglobinas con alteración de la estabilidad (Hb Köln, entre otras)
- Hemoglobinas con aumento de la afinidad por el oxígeno
- Hemoglobinas que no consiguen mantener el hierro en estado reducido.
Las alteraciones clínicas que producen las hemoglobinopatías pueden diferir enormemente. Así, las que alteran la movilidad electroforética de la Hb pueden ser asintomáticas o producir graves alteraciones, como es el caso de la hemoglobinopatía S homocigota. Cuando el cambio de aminoácido afecta la estabilidad de la molécula de Hb aparecen cuadros de anemia hemolítica crónica, exacerbada por la ingestión de algunos medicamentos o infecciones. Una Hb con un aumento de su afinidad por el oxígeno producirá cianosis en varios miembros de una misma familia. Las metahemoglobinas hereditarias provocan cianosis familiar.
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Algunos genes de hemoglobinopatías (alpha-thal, beta-thal y HbS) causan enfermedad (talasemia alfa, talasemia beta y anemia drepanocítica, respectivamente), pero otros (HbE y HbC) sólo causan manifestaciones clínicas graves cuando se combinan con alguno de los genes del primer grupo.
Prevalencia mundial
Como los portadores sanos (que pueden llegar al 25% en algunas poblaciones) se encuentran protegidos frente a los efectos mortales del paludismo, estas anemias hereditarias estaban inicialmente confinadas a las regiones tropicales y subtropicales, donde presentan una alta incidencia. Aunque la presencia de un único gen anormal puede conferir protección contra el paludismo, la herencia de dos genes anormales produce hemoglobinopatía y hace que desaparezca dicha protección. La talasemia beta es la hemoglobinopatía más frecuente en la cuenca mediterránea, el Oriente Medio y Asia. La talasemia alfa grave es frecuente en Asia sudoriental, y la anemia drepanocítica predomina en África. Sin embargo, el aumento mundial
de las migraciones ha introducido las hemoglobinopatías en muchas zonas donde originalmente no eran endémicas (véase la figura). En los Estados Unidos de América, el 10% de la población corre el riesgo de sufrir anemia drepanocítica, y en Europa noroccidental entre un 2% y un 9% de la población pertenece a minorías étnicas en riesgo de sufrir hemoglobinopatías. En algunos países de Asia sudoriental, hasta
un 40% de la población puede ser portadora de mutaciones importantes de los genes de la hemoglobina, con el consiguiente aumento de las tasas de recién nacidos con talasemia.
Estadísticas Cada año nacen en todo el mundo
aproximadamente 300 mil niños con síndromes drepanocíticos (70%), o talasémicos (30%).
A nivel mundial, el porcentaje de portadores de talasemia es mayor que el de portadores de drepanocitosis, pero, debido a la mayor frecuencia del gen de la anemia drepanocítica en algunas regiones, el número de recién nacidos afectados por esta enfermedad es mayor que el de los afectados por la talasemia.
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